Sentir miedo al futuro es habitual. Todas las personas sentimos un cierto grado de incertidumbre que nos produce vértigo cuando nos planteamos qué será de nosotros en temas como la salud, el trabajo o las relaciones sentimentales.
Sin embargo, esta incertidumbre tolerable puede convertirse en ansiedad anticipatoria cuando alguien piensa en el futuro y entra en un estado de malestar que puede llegar a condicionar su calidad de vida.
Para algunas personas el miedo al futuro llega a ser un problema que les impide disfrutar con plenitud de su presente. Si has adquirido el hábito de proyectar situaciones futuras de manera constante y, además, acostumbras a visualizar un futuro poco prometedor para ti, es probable que seas una de esas personas que padece ansiedad anticipatoria.
Si es tu caso, este artículo es para ti. A lo largo de estas líneas vamos a definir qué es el miedo al futuro, por qué se produce, sus síntomas habituales y, lo más importante, qué puedes hacer para superarlo y disfrutar de tu presente.
Además, si ya has dado el paso de buscar ayuda profesional, te indicamos cómo puedes acceder a un psicólogo online barato y con las máximas garantías.
¿Qué es el miedo al futuro?
El miedo al futuro, también conocido como ansiedad anticipatoria, es un hábito que conduce a la persona a imaginar y proyectar situaciones negativas sobre hechos que no han acontecido.
Esta forma de pensar conlleva una respuesta emocional vinculada con la ansiedad. Además, también es habitual que las personas que tienden a vaticinar escenarios negativos en sus vidas, desarrollen bloqueos emocionales, pensamientos repetitivos negativos y un estado de ánimo dominado por la ansiedad.
Algunos de los rasgos habituales que comparten las personas que viven con un miedo al futuro excesivo son los siguientes:
- Planificación excesiva.
- Análisis exhaustivo de las distintas variables en torno a un acontecimiento.
- Pensamientos intrusivos de autosabotaje.
- Proyección negativa y catastrofista de los resultados.
- Parálisis ante la toma de decisiones.
- Ansiedad y ataques de pánico previo a determinados eventos.
- Síntomas físicos propios de la ansiedad.
¿Por qué tengo miedo al futuro?
Muchas personas, conscientes de que su miedo al futuro les aleja de la estabilidad emocional deseada, se hacen esta pregunta. El miedo al futuro puede tener diversos orígenes, desde experiencias traumáticas del pasado a problemas de autoestima.
Con la intención de dar una respuesta clara a esta cuestión, vamos a analizar algunas de las causas más habituales que producen ansiedad anticipatoria:
Traumas del pasado
Es posible que en tu vida hayas pasado por un momento de especial dificultad. Ya sea una crisis económica, una ruptura sentimental o un conflicto que te separó de una persona, este tipo de experiencias dejan una huella emocional que condiciona nuestras acciones en el presente.
Si esa herida no se sanó de la manera adecuada, es posible que tu miedo al futuro se manifieste como un sistema que intenta protegerte de no volver a vivir una situación similar.
Intolerancia a la incertidumbre
Para algunas personas la idea de que algo se pueda escapar de su control es inconcebible. Y no sólo eso. Cuando algo no encaja con lo que han planificado pueden entrar en un estado de ansiedad que les genere un verdadero malestar. Y es en este punto, en el de la posibilidad de que surja algún imprevisto, donde la persona sufre de esta ansiedad anticipatoria a la que nos estamos refiriendo.
La necesidad de control es, para muchos, una manera de pensar, vivir y actuar por inercia. Todo debe suceder como han planificado, sin que haya lugar a la incertidumbre. No obstante, y como es lógico, la vida transcurre en torno a múltiples circunstancias, algunas más o menos previsibles y otras no.
A todos nos puede incomodar un imprevisto. Sin embargo, lo habitual es tener cierto grado de flexibilidad y aceptar que no todo ocurre bajo nuestra concepción de los acontecimientos.
No obstante, tal y como hemos dicho, la intolerancia a la incertidumbre puede derivar en un problema cuando el exceso de planificación va acompañado de ansiedad y miedo a que algo se escape de tu control.
Problemas de autoestima
A veces, el problema no viene del miedo a que algo no ocurra según lo previsto. En ocasiones, el miedo al futuro tiene relación con la idea de que no seamos capaces de hacer algo lo suficientemente bien.
Esta duda es habitual en personas con baja autoestima que ven el futuro como una amenaza constante que confronta con la percepción de valor de uno mismo.
Cuando alguien tiende a devaluar sus capacidades proyecta escenarios catastrofistas en los que las cosas le salen mal, fracasa o no está a la altura de las circunstancias. Y este tipo de pensamientos, a menudo, derivan en ansiedad o en una negativa a realizar determinadas acciones que aleja a la persona de avanzar y progresar en su vida, lo que produce un estado de ánimo con tendencia a procesos depresivos.
Momentos de cambio vital
En la vida, existen una serie de momentos que nos enfrentan a cambios trascendentales. Ser padre o madre, independizarse, iniciar un proyecto de emprendimiento o dar el siguiente paso en una relación sentimental, son ejemplos, entre muchos otros, de momentos de cambio vital.
Como decíamos en la introducción de este artículo, es normal sentir vértigo en momentos así. Sin embargo, para algunas personas estas etapas de transición se proyectan con un grado de ansiedad que, en ocasiones, conduce a la persona al estancamiento.
Con esto no queremos poner en tela de juicio la forma de vida que cada uno, libremente, elige. Simplemente apuntamos a un hecho contrastado, y es que muchas personas desean llevar a cabo este tipo de cambios vitales en su vida y en ocasiones no lo hacen por miedo.
El miedo al compromiso en una relación sentimental, a perder la estabilidad económica al emprender un negocio propio o a renunciar al tiempo libre al tener hijos son ejemplos de situaciones que comparten un denominador común: el miedo a un futuro que se anticipa como doloroso, incierto o negativo.
Cómo superar el miedo al futuro
Asentados en qué es el miedo al futuro, cuáles son algunos de los rasgos habituales de las personas que padecen este temor y cuál es su origen, llega el momento de tomar acción y superarlo.
La puesta en práctica de la guía de consejos que a continuación vamos a compartir, puede tener efectos muy positivos en ti. No obstante, y como siempre decimos en nuestros artículos, te recomendamos que compartas tu caso con un profesional.
La ansiedad anticipatoria puede condicionar enormemente el bienestar de una persona, motivo por el que siempre es muy aconsejable contar con la guía y consejo de un psicólogo. Si estás buscando una opción de ayuda terapéutica profesional y a un precio que puedes permitirte, en este portal tienes acceso a psicólogos con años de experiencia que trabajan a precios asequibles. La primera sesión es gratuita y sin compromiso.
Y, ahora sí, vamos con la guía de consejos prácticos:
Diferencia qué preocupaciones son útiles y cuáles no
La intención de este artículo no es que anules toda preocupación. Algunas preocupaciones son útiles y necesarias en nuestra vida ya que nos ayudan a prevenir problemas u organizarnos correctamente sobre determinados asuntos.
Sin embargo, existen las llamadas preocupaciones excesivas, a las que hemos dedicado un artículo en este blog, un tipo de pensamiento anticipativo muy vinculado al miedo y la ansiedad.
Este tipo de preocupaciones no tienen como objetivo conducirte a un tipo de acción útil. Su característica esencial es llevarte a un bucle mental sin salida que te paraliza y deriva en un estado de ansiedad.
Por esta razón, es importante que tomes conciencia del tipo de preocupación en el que estás sumido en un determinado momento. Una pregunta que puedes hacerte es «¿este pensamiento me puede ayudar a tomar una decisión real o simplemente me atrapa en un torrente de ideas paralizantes?»
Si tu preocupación puede derivar en una acción útil y terminar con la cadena de pensamientos intrusivos, es importante tomar acción y concluir el proceso. Si, por el contrario, te descubres en un bucle de pensamientos y proyecciones que no derivan en una acción por tu parte, debes tomar conciencia de la situación y soltar ese pensamiento -más adelante aportaremos prácticas para ello-.
Vuelve al presente a través de tu cuerpo
Cuando la mente tiende a proyectar escenarios negativos en el futuro, tu cuerpo te puede ayudar a tomar conciencia de tu momento presente.
Si estás inmerso en una de esas cadenas de pensamiento a las que hemos aludido en el punto anterior, una buena manera de interrumpirlas es llevar a cabo algún ejercicio de respiración profunda, estirar los músculos con la intención de sentir tu cuerpo o hacer una pausa sin distracciones, con la única intención de tomar conciencia de ti mismo y vaciar la mente de forma intencionada.
Si llevar a cabo alguna de estas prácticas sin guía te resulta complicado, siempre puedes buscar ayuda en las múltiples meditaciones guiadas y recursos que actualmente existen en internet. Desde este blog hemos recomendado en diversos artículos las meditaciones del autor Eckhart Tolle, famoso por su libro «El poder del ahora», que puedes encontrar en su canal de YouTube.
No necesitas tener todas las respuestas
Tal y como apuntábamos en el apartado dedicado a las causas del miedo al futuro, la intolerancia a la incertidumbre es uno de los principales detonantes de este temor.
Aceptar que no podemos controlarlo todo y dar lugar a que las respuestas vengan acompañadas de un necesario -e inevitable- grado de incertidumbre, es importante a la hora de superar la ansiedad aparejada al miedo a lo desconocido.
La incertidumbre no tiene por qué asumirse dentro de parámetros necesariamente negativos. Lo desconocido también puede ser excitante y positivo. Dar lugar a que la vida nos sorprenda y tener una expectativa positiva respecto a los acontecimientos venideros, nos predispone a afrontar el presente con optimismo y sin esa losa mental asociada a las preocupaciones excesivas sobre el futuro.
Cuida tu diálogo interno
Los pensamientos intrusivos sobre el futuro a menudo van acompañados de un diálogo interno muy severo, sobre todo en personas con baja autoestima.
Es probable que al visualizarte en acontecimientos futuros te repitas frases como «no voy a ser capaz», «se van a reír de mí», «me voy a equivocar» o «todo va a salir mal, como siempre».
Esta actitud, además de disparar la ansiedad, te limita y, en ocasiones, te lleva a renunciar a oportunidades que pueden ser enriquecedoras y suponer un verdadero avance en tu vida.
Por este motivo, es aconsejable que inviertas este diálogo interno destructivo por uno más constructivo. No se trata de repetirte las típicas frases positivas de autoayuda. Sencillamente trátate con justicia, comprensión y compasión.
Te aconsejamos que establezcas un diálogo en el que asumas que debes ir paso a paso, en el que el error es algo aceptable y no tiene consecuencias catastróficas y en el que te mereces intentar las cosas y darte la oportunidad de que salgan bien.
Pon en práctica "El poder del ahora"
En uno de los puntos anteriores hemos citado al autor Eckhart Tolle y su célebre libro «El poder del ahora», al que también hemos dedicado una reseña en este blog.
La esencia del mensaje de Tolle supone uno de los mejores antídotos para las personas que padecen miedo al futuro, y no es otra que la de tomar conciencia de que el único momento que de verdad existe en nuestras vidas es el actual, el ahora. Todo lo demás es un constructo de nuestra mente y, como tal, no existe.
Este mensaje, por simple que parezca, contiene toda una filosofía de vida basada en vivir con atención plena en lo que hacemos; sentir nuestro cuerpo; observar los pensamientos sin juicio para «dejarlos pasar» o interrumpir el pensamiento cuando te descubres en uno de los ya citados bucles de preocupaciones excesivas.
Como ya hemos señalado, el propio autor cuenta con múltiples meditaciones en sus canales digitales, a lo que añadimos la recomendación de leer su libro y poner en práctica los consejos que en él se recogen.
Acude a un psicólogo especializado
Es posible que todo lo que hemos compartido resuene en ti pero no te sientes con las fuerzas necesarias para ponerlo en práctica por ti mismo. O tal vez tu caso se caracteriza por ataques de ansiedad severos y necesitas con urgencia ayuda profesional.
Sea cual sea tu situación, nuestra recomendación es que acudas a un psicólogo especializado en tratar problemas de ansiedad.
De la mano de un especialista en este tipo de procesos, vas a obtener un diagnóstico preciso y una hoja de ruta especialmente adaptada a tu caso concreto.
Como ya hemos indicado en otros puntos de este artículo, nuestro portal, Psicólogos Online Baratos, se caracteriza por dar acceso a profesionales con una probada formación y experiencia que, además, trabajan a precios accesibles.
Comparte tu caso con total libertad y sin adelantar dinero en una primera sesión gratis y recibe la orientación que necesitas para sentirte bien.
Conclusiones
Comenzábamos diciendo que el miedo al futuro es algo común, a lo que deberíamos añadir que, además, es inherente a nuestra condición humana.
Nuestras aspiraciones vitales, altamente condicionadas por la idea de éxito o fracaso que la sociedad proyecta, nos conducen a una serie de ideas y pensamientos sobre lo que la vida espera de nosotros. Y es en ese constructo mental en el que, en muchas ocasiones, nos visualizamos como insuficientes, poco preparados o, directamente, fracasando.
Haciendo nuestras las reflexiones de Eckhart Tolle sobre el poder del ahora y los beneficios de tomar plena consciencia del momento presente, recomendamos encarecidamente que toda persona que tiene miedo al futuro comience a mirar con amor, respeto y compasión a su presente.
Incluso en las peores circunstancias tenemos muchas cosas por las que estar agradecidos e infinidad de momentos que disfrutar que, sin embargo, pasan desapercibidos a nuestra atención ante la marea de distracciones, recuerdos del pasado y proyecciones de lo que queremos ser en un futuro que no ha ocurrido y que no podemos controlar.
Sólo tenemos el ahora. Sólo existe el momento que vives. Y, además, vivir cada segundo con atención y plenitud es la mejor forma de construir un estado de ánimo propicio para una incertidumbre que sea próspera y positiva.
Si necesitas acompañamiento para emprender esta nueva actitud en tu vida o el consejo de un psicólogo especializado en tratar tus problemas de ansiedad anticipatoria, estamos para ayudarte.
Te esperamos y deseamos lo mejor.
Los consejos y recomendaciones de este artículo tienen un carácter divulgativo y en ningún caso sustituyen el diagnóstico y tratamiento de un Psicólogo titulado. Si estás atravesando un momento de crisis en tu salud mental, te recomendamos que pidas ayuda profesional.

