trauma de abandono

Trauma de abandono: qué es y cómo superarlo

El trauma de abandono no siempre está relacionado con una marcha o ausencia de un ser querido de especial relevancia en nuestras vidas.

Este tipo de trauma también se puede experimentar cuando alguien no recibió el afecto que necesitaba en la infancia, se siente desatendido emocionalmente por su entorno o no contó con el apoyo necesario en un momento de su vida en el que precisaba de la cercanía de su familia y amigos.

En este artículo vamos a definir qué es el trauma por abandono, de dónde viene, cómo se manifiesta y qué puedes hacer para superarlo.

Además, si lo necesitas, también te damos acceso a ayuda profesional. En este portal puedes encontrar psicólogos online económicos con años de experiencia, éxito clínico y una atención cercana y especializada en tratar traumas de esta clase.

¿Qué es el trauma de abandono?

El trauma de abandono es una herida emocional que nace como consecuencia de una experiencia de pérdida o ausencia de afectividad.

Aunque este trauma se asocia habitualmente a etapas relevantes en el desarrollo emocional de una persona -infancia y adolescencia especialmente- lo cierto es que también se puede vivir en la edad madura.

Cuando hablamos de una experiencia de pérdida, automáticamente pensamos en el padre o la madre que nunca estuvo, se marchó durante la infancia del hijo o de la hija o pasó menos tiempo del deseado con la familia por motivos laborales o un cambio estructural como consecuencia de un divorcio. 

Este tipo de vivencias pueden marcar de forma profunda el sistema emocional de una persona, configurando su personalidad en torno a la experiencia traumática y manifestando una serie de conductas asociadas al trauma de abandono en la edad adulta.

Sin embargo, tal y como introducíamos, el trauma por abandono también se puede producir en familias que permanecen unidas pero en las que los padres no prestaron la atención necesaria a las necesidades emocionales de sus hijos.

Esta falta de afectividad emocional también se puede vivir en la edad adulta, en situaciones en las que alguien se siente desatendido por su pareja y/o familia. Cuando esto ocurre, la persona puede reproducir sensaciones similares a las que acontecen en casos de abandono o ausencia.

¿De dónde viene la herida de abandono?

La herida de abandono tiene diversos orígenes, siendo los más habituales los que a continuación vamos a listar:

  • Marcha de padre o madre durante la infancia.
  • Pérdida por muerte de uno de los progenitores.
  • Hijos que vivieron el divorcio de sus padres durante la infancia.
  • Padres ausentes por trabajo.
  • Ausencia de afectividad emocional por parte de los padres en edades tempranas.
  • Rupturas sentimentales en la edad adulta.
  • Conflictos afectivos en la edad adulta y temprana: comparaciones, críticas constantes y desprecio que producen sensación de rechazo y soledad.
  • Personas mayores que pierden el contacto con su familia.

Como vemos, el origen de una herida de abandono es diverso, si bien es cierto que se percibe un patrón común: la falta de afectividad expresada en diversas formas y contextos de vida.

Es cierto que en los casos detallados relativos a la infancia, la herida de abandono contribuye a forjar una personalidad marcada por la falta de autoestima y el miedo, algo que algunos pacientes refieren en consulta como trauma infantil no resuelto.

Sin embargo, esta afección emocional también puede ser muy dolorosa en la edad adulta. Las separaciones sentimentales y la distancia con los hijos y otros familiares que de manera habitual ocurre en distintas fases de la madurez, son momentos en los que alguien se puede sentir especialmente frágil y con esa sensación tan amarga de abandono.

El trauma de abandono en la vida adulta

El trauma de abandono en la vida adulta se manifiesta como una sensación de vacío de afectividad, inseguridad y/o miedo a perder el vínculo con un ser querido.

Quizás el caso más habitual de trauma de abandono en la madurez es el que se produce como consecuencia de una separación o divorcio. En este tipo de casos, sobre todo si la ruptura se ha producido de forma inesperada y abrupta, puede suceder que una persona sienta una sensación de profunda desprotección y rechazo, dañando su autoestima y percepción de valor personal. 

Además, en personas que tuvieron una infancia difícil, este tipo de experiencias puede reabrir heridas pasadas, algo que puede empeorar la situación, dando lugar a otro tipo de problemas psicológicos como la depresión.

Aunque las rupturas sentimentales son el detonante más común de trauma de abandono en la edad adulta, no son el único.

Como ya hemos señalado en este artículo, la ausencia de afectividad también puede motivar la aparición de esta herida emocional, incluso en parejas y matrimonios estructurados en los que aparentemente hay una rutina basada en la normalidad.

En casos así, es común que tras esa fachada de aparente estabilidad, uno de los miembros de la pareja se siente desprotegido, desatendido en sus necesidades emocionales y con esa sensación que muchos pacientes refieren en consulta de «sentirse invisibles para su familia».

Cuando lo que haces facilita la vida de otros pero no recibes ningún tipo de recompensa emocional, es posible que acabes percibiendo que estás solo a pesar de vivir rodeado de personas. Y este sentimiento de soledad e invisibilidad es el que de manera más frecuente produce el trauma de abandono en personas adultas que no han pasado necesariamente por una experiencia traumática relacionada con la muerte o el abandono.

una persona saltando de una montaña a otra salvando un obstáculo

Síntomas del trauma de abandono

Al hablar de síntomas, tenemos la pretensión de establecer una serie de conductas y sentimientos que de manera frecuente se manifiestan en personas que padecen trauma de abandono.

No obstante, conviene recalcar que esta lista de síntomas tiene un carácter orientativo y en ningún caso supone un diagnóstico. En asuntos que conciernen a la salud mental y emocional, es importante destacar que existen múltiples matices y circunstancias que pueden variar drásticamente los síntomas de un paciente. Por esta razón, siempre es aconsejable acudir a un profesional para recibir una valoración efectiva.

Sin embargo, nos parece que el siguiente listado de síntomas puede aportar valor a personas que han sufrido experiencias como las ya descritas en este artículo y que buscan ayuda para superar un proceso de trauma por abandono.

Estos son los síntomas habituales en este tipo de procesos:

  • Ansiedad cuando alguien no responde a mensajes o llamadas.
  • Temor, a veces intenso, a la idea de una ruptura sentimental o rechazo.
  • Necesidad de validación de las acciones realizadas (inseguridad).
  • Dificultad -o imposibilidad- de estar solo o hacer planes de forma independiente.
  • Tendencia a idealizar a otras personas (pareja, amigos o personajes públicos).
  • Celos que llegan a ser patológicos.
  • Sentimiento de que las acciones realizadas no son valiosas.
  • Complacencia y alto grado de dificultad a la hora de establecer límites sanos.
  • Relaciones difíciles que se repiten con personas que tienen un patrón de conducta y personalidad similar.
  • Bloqueos emocionales ante situaciones de conflicto.
  • Pensamientos intrusivos en los que la persona interpreta que la van a dejar o abandonar.

El trauma de abandono y la dependencia emocional

Las personas que sufren un trauma de abandono a menudo manifiestan un alto grado de inseguridad que deriva en dependencia emocional.

Como hemos detallado en el listado de síntomas, hay un patrón común que es el miedo a ser rechazado y la complacencia con los demás. Bajo este tipo de conducta se halla el dolor emocional no resuelto por la experiencia traumática que una persona ha vivido, ya sea durante su infancia o en la vida adulta.

En este escenario, la dependencia emocional surge como un rasgo de personalidad habitual en los pacientes que desean superar un trauma por abandono.

Muchos de ellos se reconocen en relaciones difíciles dominadas por el miedo a ser abandonado y una conducta subyacente basada en la complacencia y la imposibilidad a la hora de establecer límites. Además, este tipo de relaciones se repiten con parejas que tienen el mismo denominador común de dominancia sobre el otro, lo que promueve un estado de ansiedad y depresión en el paciente que agudiza su afección.

Como vemos, una experiencia traumática por abandono tiene un fuerte vínculo con conductas basadas en la dependencia emocional, por lo que es importante que la persona tenga la capacidad de trabajar en su autoestima, ya sea de forma independiente o con la guía y el acompañamiento de un psicólogo especializado en gestión emocional, opción que sin duda recomendamos.

Cómo superar un trauma de abandono: consejos prácticos

Tras haber definido qué es un trauma por abandono, las implicaciones que tiene en la vida adulta y de qué forma se manifiesta, haciendo especial hincapié en la relación de esta afección con la dependencia emocional, llega el momento de abordar soluciones prácticas para superar este proceso.

Nuestra guía de consejos prácticos está enfocada en la motivación y en una serie de pasos que te lleven a tomar conciencia del problema para establecer el punto de partida necesario que te ayude a superarlo.

No obstante, y tal y como ya hemos señalado en otro punto de este post, las experiencias traumáticas tienen diversas implicaciones en la salud emocional y, en consecuencia, en las acciones que una persona realiza en su vida. Por esta razón, y conscientes de la complejidad que un trauma de este tipo puede tener a la hora de llevar a cabo un tratamiento efectivo, siempre recomendamos que compartas tu caso con uno de los profesionales a los que te damos acceso en este portal. Además, la primera sesión es gratuita y sin ningún compromiso.

Dicho esto, pasamos a compartir la guía de consejos que seguro te será de gran utilidad para sentirte mejor: 

Reconoce la herida sin juzgarte

Probablemente te has reconocido en algunos de los ejemplos, situaciones y síntomas que hemos desarrollado a lo largo de este artículo. Y también es probable que al reconocerte en algunas de estas líneas te haya asaltado un cierto sentimiento de culpa o vergüenza fruto de tu inseguridad y baja autoestima.

Como primer paso te recomendamos que reconozcas abiertamente y sin juicio que tienes una herida que sanar. Algunas personas rehusan aceptar que sufren un daño emocional que debe ser atendido y reparado. Sin embargo, este rechazo sólo agrava el problema.

Es importante que profundices en ti y observes sin juicio cómo te sientes, adoptando la postura de un observador externo que no emite juicio sobre lo que analiza. Desde ahí, intenta identificar qué situaciones activan con más fuerza tu miedo al abandono, qué pensamientos aparecen en esos momentos y qué conductas sueles poner en marcha para calmar la ansiedad.

Este punto de partida te sitúa en una posición inicial propensa a afrontar la situación y comenzar a resolverla.

Diferencia el presente del pasado

Las personas que han vivido experiencias traumáticas por abandono tienden a relacionar situaciones de su vida presente con las emociones de miedo del pasado.

De este modo, cuando una persona no contesta a un mensaje o tu pareja te expresa que necesita pasar una tarde a solas, no significa que te vaya a dejar o que te estén rechazando.

En este contexto, es importante que te hagas la siguiente pregunta: «¿estoy actuando en base a lo que realmente ocurre o motivado por el miedo de lo que ocurrió?»

Cuando te haces esta pregunta consigues reflexionar e interrumpir una respuesta o conducta impulsiva. El hecho de actuar desde la reflexión, te ayudará a detener el patrón que actualmente te lleva a actuar desde la irracionalidad y el miedo.

Diferenciar el presente del pasado te ayudará a sanar y a comprender que no todas las conductas de tu entorno tienen una estrecha relación con tus experiencias pasadas.

Revisa las creencias que sostienen tu miedo

La interpretación que le damos a los hechos en base a nuestro sistema de creencias es el filtro que motiva la aparición de una determinada emoción.

Las experiencias traumáticas configuran en gran medida lo que asumimos como una verdad inamovible respecto a un hecho. Y cuando tiene lugar un acontecimiento similar al que ocurrió en el contexto del evento traumático, es habitual que lo asumamos dentro de ese sistema de creencias ya instalado en nuestra mente.

De este modo, es posible que el trauma te haya hecho creer que «si pones límites te rechazarán», «si no acepto esto, me dejarán», «si no me contestan, es porque no me quieren» o «haga lo que haga, nunca es suficiente». 

Revisar y detectar las creencias que actualmente viven en ti te ayudará enormemente a interpretar tu realidad de una manera distinta y, sobre todo, de una forma menos dañina y más acorde a tu voluntad de escribir una nueva historia de tu vida basada en la plenitud.

Establece límites sin miedo al rechazo

Lo decíamos en el apartado en el que reflexionábamos sobre la relación del trauma de abandono con la dependencia emocional, cuando apuntábamos a que este tipo de traumas generan un miedo irracional a ser nuevamente abandonados y, por ende, una gran dificultad a la hora de establecer límites sanos.

En toda relación saludable, ya sea de amistad, familiar o sentimental, tiene que existir un equilibrio. Y cuando esa balanza se inclina sólo de una parte, a menudo se produce un abuso sobre el otro. Puede que sea en forma de pequeños detalles o a través de una posición de dominancia que somete al otro y anula su voluntad.

Si has sufrido un trauma de abandono es probable que estés en el lado de la balanza en el que te pliegas de manera obediente, aunque no sin sufrimiento, a las exigencias de los demás.

Una práctica recomendable para salir de esta conducta, es aprender a establecer límites sin miedo a las consecuencias. Debes reparar en que las personas que te quieren de verdad aceptarán un no por respuesta. Quien te valora sabrá respetar tu independencia e, incluso, le enriquecerá contar con un punto de vista distinto al suyo en determinados asuntos.

Si, por el contrario, expresar tu opinión y hacer válido tu derecho a decir no a determinadas propuestas genera rechazo, es probable que debas revisar la conveniencia de esa relación. Quizás no sea necesario romperla, pero sí hablar de manera clara con la intención de equilibrar esa balanza que de manera metafórica ilustra una igualdad que ahora no tienes pero que necesitas para restaurar tu buena salud emocional.

Fortalece tu autonomía

La dependencia de los demás produce una actitud en la que resulta muy difícil llevar a cabo planes de forma autónoma. Este es otro rasgo característico de las personas que sufren miedo al abandono y que es preciso corregir.

Perder la autonomía implica renunciar a tu singularidad, tus hobbies y pasiones. El miedo al rechazo y al abandono promueve asumir los planes y aficiones de los demás como propios, incluso de manera forzada.

Fomentar la autonomía refuerza la autoestima e incrementa el amor propio y, sin duda, quererse a uno mismo es uno de los principios fundamentales para superar un trauma por abandono.

Por este motivo, es muy aconsejable que recuperes tus pasiones perdidas, vuelvas a practicar los hobbies que ahora has dejado de lado o adquieras nuevas aficiones más acordes a tu vida actual. Realizar actividades de forma independiente no sólo es positivo para ti, sino que también es una práctica sana en toda relación sentimental.

Encuentra la calma en ti

Otro error de conducta habitual en personas que están atravesando momentos de dificultad por haber vivido experiencias de trauma por abandono es buscar la calma en los demás.

Encontrar una validación emocional externa de manera recurrente reafirma tu dependencia de los demás y fomenta que sólo calmes tu ansiedad en base a la respuesta de otros.

En lugar de hacer esto, debes encontrar la manera de establecer una serie de rutinas de autocuidado con las que logres reducir la ansiedad de forma independiente.

Existen múltiples maneras de rebajar la ansiedad por uno mismo. Se trata de encontrar la que mejor encaje contigo, tu tiempo y tu estilo de vida. 

A muchas personas les ha cambiado la vida el mindfulness, a otras el yoga, la lectura, salir a pasear de manera habitual, etc. Como decimos, hay muchas actividades y prácticas que puedes realizar de forma autónoma. El objetivo es afianzar esa autonomía a la que nos referíamos en el punto anterior, en este caso aplicada al cuidado de tu salud mental y emocional.

Pide ayuda profesional

Si todos estos consejos resuenan en ti pero no sabes por dónde empezar o te resulta imposible ponerlos en práctica por ti mismo/a, siempre puedes llevar a cabo tu proceso de recuperación con la guía de un profesional.

La ayuda psicológica es la forma más efectiva de tratar un trauma de abandono en toda su complejidad. Además, el tratamiento psicológico se muestra como una solución efectiva para encontrar la verdadera raíz de tu malestar y llevar a cabo un plan de acción especialmente adaptado a tu caso concreto. De esta forma, se consiguen resultados estables y duraderos, evitando la aparición de recaídas.

Si te habías planteado la posibilidad de acudir a un psicólogo pero no lo has hecho por la barrera económica, vergüenza o falta de tiempo, hemos creado Psicólogos Online Baratos para gente como tú.

En nuestro portal te damos acceso a psicólogos con un alto grado de experiencia, una dilatada formación y tarifas accesibles que te puedes permitir. Además, las terapias se desarrollan online, por lo que la falta de tiempo o la vergüenza de acudir a una consulta física desaparecen sin por ello renunciar a un servicio de la máxima calidad.

Conclusiones

Haber vivido una experiencia traumática por abandono puede condicionar enormemente tu vida actual.

En este artículo hemos repasado las consecuencias de este tipo de acontecimientos, reparando en la fuerte dependencia emocional que desarrollan las personas que han pasado por este tipo de vivencias.

Perder la autonomía, no poner límites y renunciar a la singularidad que configura la personalidad, son algunas de las consecuencias de este tipo de traumas.

La buena noticia es que esta espiral se puede revertir. Ya sea con la determinación y el convencimiento de cada uno o con la ayuda de un psicólogo especializado en gestión emocional, las experiencias traumáticas por abandono se pueden sanar.

Para ello, es importante contar con la voluntad de escucharte, atender a lo que sientes, reconocer tu herida y tener la valentía de afrontar la situación. 

El inicio de todo proceso de sanación emocional parte de estas premisas y del compromiso que cada uno debemos adquirir con nosotros mismos para vivir de forma plena e irradiar nuestra felicidad en las personas que viven en nuestro entorno.

Si necesitas ayuda para iniciar este camino, estaremos encantados de acompañarte. 

Te esperamos y deseamos lo mejor.

Tabla de contenidos

Los consejos y recomendaciones de este artículo tienen un carácter divulgativo y en ningún caso sustituyen el diagnóstico y tratamiento de un Psicólogo titulado. Si estás atravesando un momento de crisis en tu salud mental, te recomendamos que pidas ayuda profesional.

Comparte este post:

Posts Relacionados

¿Quieres comenzar tu proceso de Cambio Emocional?

La vida que deseas comienza con tu cambio interior. Conecta con los mejores psicólogos online a un precio accesible. Reserva tu primera consulta gratuita.