mujer con cara de felicidad

Cómo ser feliz uno mismo: Guía realista

Muchas personas se preguntan cómo ser feliz por uno mismo, qué pueden hacer para salir del bucle de negatividad, pesimismo e insatisfacción en el que se encuentran y sentir las ganas de vivir que en algún momento experimentaron.

En este artículo vamos a tratar el tema de la felicidad con la intención de llevarte a una reflexión realista sobre qué puedes hacer tú mismo, sin esperar un milagro externo, para recobrar la ilusión en tu vida.

Este post tiene una finalidad motivacional con la que pretendemos darte el impulso que a veces necesitamos para tomar acción y llevar a cabo los cambios que sean necesarios para sentirnos bien con nosotros mismos.

No obstante, si tras leer estas líneas sientes que la información resuena contigo pero no tienes las fuerzas necesarias para emprender tú sólo/a el camino que te conduzca a la plenitud emocional, tienes una mano tendida en nuestro equipo de profesionales.

En ocasiones, la ayuda que te ofrece un terapeuta es esencial para descubrir qué te impedía realmente ser feliz. Además, en nuestra web damos acceso a psicólogos online económicos pero con una excelente formación y años de experiencia clínica.

¿Qué entendemos por ser feliz uno mismo?

Cuando hablamos de ser feliz por uno mismo nos estamos refiriendo a la capacidad de una persona para sentir bienestar, aceptación y gozo con las acciones que realiza sin necesidad de encontrar una validación externa o depender enteramente de los demás.

Existen múltiples casos de pacientes que acuden a terapia definiendo una situación personal en la que no son capaces de ser felices sin la compañía de una persona; gente que delega su percepción de valor y bienestar al reconocimiento de sus logros profesionales; padres y madres que abocan toda su sensación de felicidad en temas relacionados con los hijos, olvidándose de ellos mismos y, así, un largo etcétera de circunstancias de vida en las que un gran número de personas parecen haber olvidado la esencia que les conectaba con la felicidad.

Como se puede deducir de lo anteriormente dicho, en un elevado número de casos la ausencia de felicidad tiene relación con traumas de apego y autoestima. Cuando no puedes ser feliz sin la validación y cercanía de otra persona o no te quieres a ti mismo/a, te acostumbras a encontrar los momentos de disfrute en una diversidad de situaciones ajenas a ti, ya sea por las propuestas de otros o por el gozo pasajero que muchos hallan en las cosas materiales.

De este modo, podemos decir que ser feliz por uno mismo se aproxima a conceptos ligados a la aceptación de lo que ya somos, a la capacidad de aportar al mundo con nuestras capacidades presentes y a la expectativa de seguir creciendo como personas, tanto en el plano material, del que por supuesto no renegamos, como en el psicológico y emocional.

¿Por qué no puedo ser feliz por mí mismo? Causas habituales

Como ocurre en tantos otros casos de afecciones psicológicas y emocionales, la familia y las circunstancias en las que una persona crece y desarrolla su personalidad y sistema de creencias configuran en gran medida la forma en la que percibe la felicidad cuando es adulto.

Si para tus padres nada de lo que hacías era suficiente y apenas recibiste refuerzos positivos por tus logros, es probable que hayas instalado la creencia de que todo lo haces mal. Esta falta de autoestima produce una gran insatisfacción que sólo se corrige cuando alguien valida lo que haces. Sin embargo, es un bienestar pasajero que se diluye tan pronto como inicias un nuevo proyecto en el que vuelves a sentir miedo e inseguridad.

Este es sólo un ejemplo de los diversos casos que a diario nuestros profesionales tratan en consulta. A continuación, vamos a detallar algunas de las causas habituales que alejan a una persona de sentir felicidad por sí misma. 

Renegar del momento presente

Esta es una causa que bien podríamos aplicar no sólo a los casos en los que alguien no encuentra la felicidad por sí mismo, sino, también, a todo aquel que se siente incompleto. Y es que uno de los grandes problemas del ser humano es vivir instalado en la idea de que «cuando consiga tal cosa seré feliz», «cuando logre ese ascenso todo cambiará», «cuando tenga pareja por fin me sentiré bien» y, así, podríamos escribir una lista interminable de situaciones que, de manera habitual, se suelen definir como la causa del malestar presente.

Buscar la perfección

La autoexigencia y el perfeccionismo llevados al extremo también pueden alejar a una persona de la felicidad. Para algunos, tener días tristes, cometer errores o no estar al 100% en alguna faceta de su vida puede desencadenar toda una crisis de ansiedad y malestar. 

En un contexto social marcado por una exhibición permanente de momentos perfectos y éxito a través de las redes sociales, para muchas personas, sobre todo jóvenes, la idea de no alcanzar esos estándares de perfección y alto rendimiento puede desencadenar procesos de tristeza profunda, estrés y depresión.

No atender tus necesidades

Esta es una de las grandes razones que te pueden alejar de alcanzar la felicidad: no escuchar lo que tu cuerpo y tu yo interno te intentan decir.

Para muchas personas su rutina se basa en el cumplimiento de los objetivos laborales para una empresa, atender las tareas del hogar y, si tienen hijos y viven en pareja, ocuparse de las múltiples obligaciones familiares.

Este ritmo de vida, tan común en un alto porcentaje de la población, esconde una gran insatisfacción personal que suele dar la cara en el momento de ir a dormir, cuando te quedas a solas con tus pensamientos y muchos sienten que su papel en la vida es similar al de un engranaje al servicio de una gran maquinaria en la que ha perdido buena parte de su identidad.

Cuando una persona no atiende sus necesidades de afecto, cuidado personal y emocional, es habitual que sienta infelicidad e insatisfacción.

Delegar la felicidad en la compañía de los demás

Ya lo hemos adelantado pero conviene dedicar un apartado a esta causa tan común de infelicidad: la necesidad extrema de compañía y afecto de los demás.

Seguramente has conocido a una persona que en algún momento te ha dicho eso de «no sé vivir sin él/ella», «mi vida no tiene sentido sin mi marido/mujer» o a padres y madres que expresan ese mismo sentir cuando hablan de sus hijos.

Quizás ahora estás pensando que tras ese tipo de frases sólo hay una persona que ama con locura a sus seres queridos. Y sí, en ocasiones alguien puede expresarse de esta manera simplemente para definir lo que siente.

Sin embargo, también existe un elevado número de personas que sufren traumas de apego, una situación que les produce una gran infelicidad cuando están lejos del ser querido por el que sienten esa necesidad de contacto tan llevada al extremo.

Y aquí sí estamos ante un problema que conviene tratar. Y es que cuando alguien no sabe disfrutar de su soledad, no sólo se hace daño a sí misma, también se lo hace a sus seres queridos, en los que genera un sentimiento de culpa que, en ocasiones, deriva en estrés y limita su libertad.

mujer sentada en un banco alegre y relajada

Consejos para ser feliz por uno mismo

Ahora que hemos reflexionado sobre el concepto de ser feliz por uno mismo y las principales causas que alejan a una persona de la plenitud emocional, llega el momento de tomar acción y realizar los cambios necesarios para sentirse bien.

Como decíamos en la introducción, estos consejos se ofrecen como guía motivacional, y en ningún caso sustituyen el diagnóstico y tratamiento que sólo te puede ofrecer un psicólogo titulado.

No obstante, estamos convencidos de que esta guía práctica te puede servir de estímulo para afrontar con optimismo los cambios que necesites realizar en tu vida. Y, como también te hemos indicado, si necesitas ayuda profesional tienes acceso a una ayuda experta con una de las psicólogas del equipo. Además, la primera sesión es gratuita y sin compromiso.

Estos son los consejos que te ofrecemos para comenzar a sentirte mejor:

Acepta tu momento actual

Cada minuto que pasamos en la vida merece la pena ser vivido. Incluso de las mayores adversidades podemos extraer grandes lecciones que nos impulsan a crecer y mejorar en nuestras vidas. Por esta razón, es un error renegar del presente. Y con ello no queremos invitarte al conformismo.

No se trata de eso. De hecho, tener aspiraciones y nuevas metas en la vida es algo positivo que alimenta nuestra ilusión. Sin embargo, delegar en esas metas que aún no han llegado -y no sabemos si llegarán o cómo llegarán- nuestra idea de lo que es la felicidad, es un gran error.

Es totalmente compatible tener ilusiones y expectativas positivas sobre el futuro con valorar tu presente. Y, de hecho, este es el primer gran consejo que te queremos ofrecer: abraza tu presente, valora todo lo bueno que ya tienes y, sobre todo, agradécelo profundamente.

Practicar la gratitud, incluso a través de pequeños rituales diarios en los que escribas o simplemente le dediques unas palabras de agradecimiento al universo por todo lo bueno que ya tienes, te situará en un plano de armonía muy positivo para alinearte con sentimientos de paz, plenitud y felicidad.

Cultiva tu independencia

Disfrutar de la compañía de nuestros seres queridos es, sin duda, una de las claves de la felicidad. Sin embargo, saber disfrutar de los momentos de soledad y tener una vida propia rica en aficiones también es importante.

Ya hemos comentado cómo el trauma de apego es una de las causas que impiden a algunas personas ser felices por sí mismas. Y para remediar esta circunstancia, el mejor remedio es cultivar la independencia.

Delegar tus momentos de ocio y felicidad a los planes y compañía de los demás puede derivar en ansiedad y tristeza cuando te encuentras en soledad. Por este motivo, es recomendable recuperar las aficiones perdidas que en otro momento de tu vida te hacían feliz o encontrar nuevas formas de sentirte pleno a través de actividades en las que no requieras de la cercanía de las personas con las que ahora tienes un apego excesivo.

Una vida emocional equilibrada combina la satisfacción de pasar tiempo junto a otras personas con disfrutar de uno mismo sin necesidad de amoldarse a los planes e iniciativas de los demás.

Atiende tus necesidades internas

Respetar nuestros tiempos de descanso, apagar la mente unos minutos al día o realizar algún ejercicio de relajación para conectar con nosotros mismos son prácticas necesarias que nos ayudan a establecer un estado propenso a sentir felicidad.

Es probable que pienses que este tipo de prácticas son una quimera debido al ritmo de vida ajetreado y cargado de responsabilidades que ahora mismo tienes. Sin embargo, a veces sólo es necesario establecer una rutina de no más de 20 minutos al día para comenzar a notar cambios en tu vida.

Si cuantificamos el tiempo que perdemos diariamente haciendo scroll en redes sociales o con cualquier otra actividad banal y que nada nos aporta, estamos convencidos de que puedes hacer el esfuerzo de invertir parte de ese tiempo en cultivar la parte interna que ahora mantienes apagada.

Los beneficios de conectar con uno mismo son muy notables de cara a alcanzar un estado de felicidad. Las personas que consiguen establecer una rutina estable de meditación, mindfulness, etc. viven con menos estrés, se sienten más felices y, lo más importante, acaban logrando un cambio de conciencia que les hace ver la vida de una forma más compasiva, menos materialista y más orientada a disfrutar de los detalles que antes, simplemente, no tenían la capacidad de ver.

Establece un diálogo respetuoso contigo mismo/a

En un artículo enfocado en ser feliz por uno mismo es imprescindible tratar el tema de cómo nos hablamos a nosotros mismos.

Y es que sería contradictorio fijar una meta como ser feliz cuando mantenemos un diálogo interno severo y juicioso de manera constante.

En otro punto de este artículo destacábamos la relación entre baja autoestima y ausencia de felicidad. Vivir con miedo, inseguridad y una percepción de que somos poco valiosos, desencadena un diálogo interno destructivo que te limita y te mantiene en un estado de infelicidad.

Por este motivo, cuidar la forma en la que nos hablamos a nosotros mismos es un ejercicio que cobra especial importancia cuando quieres alcanzar el objetivo de ser feliz.

No se trata de repetirte frases positivas sin más. El reto es que comiences a ser respetuoso contigo mismo, tengas la capacidad de perdonarte cuando te equivocas y te percibas con la compasión y la comprensión que seguro mereces.

Revisa tus heridas emocionales

En ocasiones, muchos pacientes refieren un malestar emocional en consulta que no saben de dónde viene. Para algunos, lo más desconcertante es que, aparentemente, todo está bien en su vida. Sin embargo, notan que algo les falta. Se sienten incompletos y a veces, de forma repentina y sin explicación, les embriaga una amarga sensación de tristeza que ni siquiera saben explicar con precisión.

Si te identificas con este tipo de pacientes, es posible que tengas un trauma infantil no resuelto o algún tipo de herida emocional que no superaste adecuadamente y se manifiesta en tu vida presente ante determinados estímulos.

Para este tipo de casos, la ayuda profesional se presenta como un recurso muy recomendable. A través de ramas como el psicoanálisis y otras técnicas, el psicólogo puede ayudarte a identificar los eventos del pasado que dejaron una huella emocional profunda en ti que aún vive en tu interior de manera latente.

La forma más efectiva de cerrar estas heridas es arrojar luz sobre ellas, descubrirlas y sanarlas con la guía de un profesional.

Pide ayuda si lo necesitas

Lo acabamos de comentar en el punto anterior. En ocasiones, nuestras heridas emocionales son más complejas de lo que creemos y sólo se pueden reparar con ayuda experta. 

Además, también es posible que tengas identificada la causa que ahora te produce infelicidad pero no te sientes con las fuerzas necesarias para llevar a cabo las acciones que te conduzcan a la recuperación.

También es preciso señalar que los problemas de autoestima y apego a los que hemos aludido de manera destacada en este artículo, tienen un mejor pronóstico de recuperación cuando los atiende un profesional. Un psicólogo especializado en autoestima te puede aportar valiosas claves para recobrar la seguridad y el amor propio que ahora no tienes. Y del mismo modo, en terapia se puede trabajar el trauma de apego para aprender a vivir de una manera más sana e independiente sin por ello tener que renunciar al amor y compañía de tus seres queridos.

Conclusiones

Encontrar la felicidad por uno mismo es posible cuando partes de una visión realista de tu situación personal, cultivas tu amor propio, reparas en el valor de tu independencia y tienes la capacidad de pedir ayuda profesional si tu situación te desborda o es compleja de diagnosticar.

Conviene destacar que la felicidad es un concepto abstracto para el que existen múltiples caminos. Por ello, es importante que no caigas en la trampa de asumir la felicidad como ese patrón estandarizado que de manera incesante se muestra en redes sociales.

Es posible que tú encuentres la felicidad en momentos que para otro serían de absoluto tedio. Y es esa diversidad la que hace de la vida un camino interesante en el que siempre tenemos la oportunidad de descubrir cosas nuevas que nos alegren y nos sorprendan.

En este artículo hemos definido algunas situaciones que de manera frecuente se relacionan con ausencia de felicidad, pero es posible que tu caso tenga otros matices.

Si quieres compartir tu situación de manera libre y sin compromiso, te invitamos a que reserves una sesión gratis y sin compromiso con alguna de nuestras psicólogas.

Te esperamos y deseamos lo mejor.

Tabla de contenidos

Los consejos y recomendaciones de este artículo tienen un carácter divulgativo y en ningún caso sustituyen el diagnóstico y tratamiento de un Psicólogo titulado. Si estás atravesando un momento de crisis en tu salud mental, te recomendamos que pidas ayuda profesional.

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