Las cargas mentales producen un estado emocional de permanente anticipación, agobio y estrés en quien las padece.
En una sociedad marcada por la rapidez, jornadas de trabajo que nunca acaban y el reto de conciliar la exigencia laboral con la vida personal, las cargas mentales se han convertido en un problema psicológico común, aunque no por ello menor.
En este artículo te vamos a proponer una guía para aliviar las cargas mentales. Nuestro objetivo es que cuentes con las herramientas necesarias para afrontar los retos cotidianos de una forma equilibrada.
Para vivir en plenitud necesitas mejorar tu bienestar emocional. Y para alcanzar el estado de paz al que todos aspiramos, es preciso aprender a sobrellevar las preocupaciones.
Las cargas mentales están detrás de un gran número de problemas de estrés, angustia y ansiedad. Si no aprendemos a gestionar las preocupaciones del día a día, podemos perjudicar nuestra salud mental y física. Por esta razón, es importante tratar este problema. El equipo de psicólogos al que tienes acceso en este portal cuenta con especialistas en la gestión del estrés y la ansiedad. Además, trabajan bajo una propuesta terapéutica que permite el acceso a un servicio de psicología online económico pero de la máxima calidad. Puedes probar una primera sesión completamente gratis y sin compromiso:
Ejemplos de cargas mentales
Antes de proponerte la guía de consejos, queremos listar una serie de casos típicos de carga mental. De este modo, podrás identificarte con alguno de los ejemplos que vamos a exponer y, así, tener la certeza de que estás bajo los efectos de un proceso marcado por las cargas y preocupaciones mentales.
La finalidad de esta lista de ejemplos es discriminar otras posibles afecciones. No obstante, siempre es aconsejable que le compartas tu caso a un profesional, ya que el contenido de este artículo en ningún caso se ha de tomar como un diagnóstico. Además, es posible que tus cargas mentales tengan vínculo con otro tipo de problema psicológico que deba ser tratado en consulta.
Cargas mentales por estrés laboral
El estrés laboral, también conocido como burnout laboral, es uno de los principales causantes de que una persona tenga cargas mentales. La sobrecarga de trabajo y la imposibilidad de no pensar en las obligaciones de nuestro puesto cuando acaba la jornada, motiva que nuestra mente nunca desconecte.
Por esta razón, en el ámbito empresarial se están implementando diversas acciones que obligan a la desconexión laboral. Sin embargo, en la práctica, los trabajadores aún no han conseguido llevar a cabo de forma efectiva esta necesaria medida.
Responsabilidades familiares
La crianza de los hijos y el mantenimiento de la casa: gestión de facturas, limpieza, etc. también están detrás de las cargas mentales que muchas personas padecen.
Cuando en una pareja uno de los dos lleva el peso de las actividades cotidianas de los hijos y las tareas del hogar, provoca que su mente pueda saturarse hasta el punto de sufrir estrés o ansiedad.
Y sí, es muy típico que en las familias sea uno de los dos quien gestione los temidos grupos de Whatsapp del colegio, las actividades extraescolares y demás gestiones que de manera silenciosa hacen que un hogar funcione.
Cuando estas tareas no se reparten de manera equitativa, es habitual que el miembro de la pareja sobre el que recae toda la responsabilidad, acabe teniendo problemas de estrés.
Si, además, eres padre o madre soltero/a y no cuentas con la ayuda de otros familiares o amigos, es muy probable que estés viviendo bajo el estrés de las cargas mentales que derivan de este tipo de responsabilidades al que nos estamos refiriendo.
Anticipación de problemas
Ser precavido puede ser una cualidad que nos proteja ante eventuales problemas. Sin embargo, hay personas que hacen de la anticipación un rasgo patológico de su personalidad.
Cuando alguien vive continuamente vaticinando lo malo que puede ocurrir, su mente permanece en estado de alerta. Y esto, como es lógico, acaba generando estrés y, sobre todo, incapacidad para vivir con plenitud el momento presente.
Asumir las responsabilidades de otro
Algunas personas, ya sea por su afán de ayudar a los demás de una forma desmedida o por desconfianza, tienden a asumir las responsabilidades que les corresponden a otros.
Cuando alguien no se fía de cómo va a hacer otra persona una determinada acción, tiende a decirle «no te preocupes, que ya lo hago yo» aunque esto le provoque una carga mental.
Este problema también es muy común con los hijos. Muchos padres, con la intención de proteger a los niños y evitar que se equivoquen, tienden a hacer pequeñas acciones que a ellos les corresponden. Esta circunstancia, además de dañar la autoestima de los hijos, produce sobrecarga mental en los padres, dada su permanente preocupación porque los hijos no sufran o no se equivoquen.
Otro escenario típico en el que este tipo de carga mental aparece con frecuencia es el laboral. Muchas personas que ostentan un cargo de responsabilidad son incapaces de delegar en sus subordinados. La consecuencia lógica de esta forma de actuar, no es otra que la de asumir un volumen de trabajo que termina por llevar a la persona a situaciones del ya citado burnout laboral.
Incapacidad de desconectar en momentos de ocio
Decíamos en uno de los puntos anteriores que quien vive anticipando problemas se pierde el presente. Y esta circunstancia también ocurre cuando las personas, en sus momentos de ocio, vacaciones o tiempo libre, son incapaces de desconectar del trabajo u otro tipo de responsabilidades.
Es importantísimo que los momentos de ocio se disfruten con la calidad y atención que merecen. Cuando no es así, nos perdemos la vida. Y sí, tristemente, es un mal generalizado en nuestra sociedad que las personas sean incapaces de dejar de pensar en el trabajo y en sus obligaciones cuando están «disfrutando» de sus momentos de ocio. Y esto, como es normal, también deriva en llevar a cuestas cargas mentales y sus consecuencias en forma de estrés y otras patologías emocionales.
Revivir problemas
Si antes hablábamos de cargas mentales por anticipación de problemas, esta losa psicológica que muchas personas cargan también se produce por revivir conflictos que ya sucedieron.
Si tuviste una discusión u otra situación desagradable en tu vida, es importante que sepas cerrarla. No obstante, para muchas personas esto es imposible. Y es aquí cuando entran en escena los pensamientos rumiantes, también conocidos como pensamientos negativos repetitivos.
Este mal, sobre el que ya hemos hablado en este blog, provoca cargas mentales en el sentido de que no conseguimos desconectar de aquello que ocurrió y pensamos y dialogamos internamente y sin cesar sobre qué tendríamos que haber hecho o dicho en ese momento de conflicto.
Consejos para superar cargas mentales
Estamos seguros de que si estás padeciendo cargas mentales, te has identificado con alguno de los casos que hemos repasado anteriormente.
Ahora que ya has reflexionado sobre el origen de tu sobrecarga mental, es el momento de poner en práctica acciones que te ayuden a aliviar este estado de preocupación.
A continuación, vamos a señalar una serie de consejos que seguro te van a ayudar. Sin embargo, y como siempre decimos, lo más aconsejable es que pongas tu caso en manos de un profesional. Las cargas mentales pueden llegar a bloquearnos emocionalmente. Además, en determinadas ocasiones, esta sobrecarga de pensamientos preocupantes o amenazantes tienen su origen en un problema mayor que debe ser identificado y tratado por un psicólogo.
No obstante, los consejos que te vamos a dar son muy apropiados para aliviar tu estado actual e, incluso, los puedes aplicar como complemento a tu proceso terapéutico.
Vivir el presente con plenitud
Podríamos resumir todos los consejos en la frase que encabeza estas líneas con la certeza de que este es el mejor antídoto contra las cargas mentales: vivir el momento presente con plenitud y consciencia.
Esta reflexión, aunque para muchos suene a obvia, contiene toda una filosofía de vida a la que mucha gente nunca llega, incluso cuando son conscientes de su importancia.
Como suele ocurrir en muchos otros aspectos de nuestra vida, sobre todo cuando aparecen problemas de salud física, no reparamos en la importancia de las cosas hasta que ocurre algo realmente malo. Un claro ejemplo lo tenemos en personas que son diagnosticadas con enfermedades terminales. Para ellas, el valor del tiempo y el momento presente adquiere una grandeza que hasta ese momento de su vida fueron incapaces de valorar. Y es en este periodo de su vida cuando -paradójicamente- muchos de estos pacientes terminales aprenden a vivir sin pensar en el futuro.
Quizás el mejor ejemplo de esta reflexión lo tienes en el libro Momentos perfectos, de Eugene O’Kelly. El autor, máximo responsable en 2005 de la multinacional KPMG, fue diagnosticado con un cáncer terminal y un pronóstico de tres meses de vida. Y es a partir de ese crucial momento de su existencia cuando hace de esos 100 últimos días de vida los denominados momentos perfectos que dan título a la obra. El secreto de esos momentos, algunos de ellos descritos como «los mejores días de su vida»: vivir el presente con plena consciencia.
Prioriza
Esta es otra de las prácticas que debes aprender a implementar en tu día a día para reducir las cargas mentales. ¿Es todo realmente tan importante? Seguro que no. La gran mayoría de pensamientos que nos producen sobrecarga mental están vinculados a cosas que podrían esperar o que no merecen un grado de atención tan elevado por nuestra parte.
Por ello, es importante que aprendas a priorizar qué ocupa tu mente. Los asuntos realmente importantes es lógico que merezcan la atención necesaria, pero hay muchas otras cuestiones que seguro puedes atender con menor urgencia e, incluso, delegar.
Aliviar tu mente de esas cosas menos urgentes es una excelente práctica para cumplir el objetivo de reducir las cargas mentales.
No proyectes acontecimientos
La mente humana no para de viajar al futuro o revivir el pasado, como ya hemos apuntado en los tipos de carga mental más habituales. Frenar esa tendencia de manera consciente es fundamental para rebajar las cargas mentales.
Para lograrlo, es muy buena práctica que atiendas de manera consciente a tus pensamientos. El problema de la mente rumiante es que funciona en modo automático. Por este motivo, en ocasiones nos tiramos minutos -y hasta horas- vaticinando cómo va a ser un determinado suceso de nuestras vidas sin reparar en qué momento comenzamos ese diálogo incesante.
Si quieres vivir con más consciencia el presente y frenar estas molestas proyecciones hacia el futuro que tanta sobrecarga mental producen, atiende a lo que piensas. Cuando te descubras en una de esas interminables proyecciones, pregúntale a tu mente ¿qué quieres de mí? En algunos casos, esta simple pregunta es efectiva para frenar el ciclo de pensamientos rumiantes y ser consciente del presente.
A medida que avances en esta práctica de ser consciente de lo que piensas y cuestionar a tu mente, aprenderás a detener esa tendencia tan molesta de proyectar lo que aún no ha ocurrido ni sabes cómo ocurrirá finalmente.
Delega responsabilidades
Las personas que sufren sobrecarga mental y preocupaciones excesivas a menudo no saben delegar en los demás. Este problema se presenta tanto en su vida personal como laboral. En el ámbito doméstico prefieren hacer todo porque piensan que «nadie sabe hacer las cosas mejor que yo» y esta misma reflexión se la llevan a su puesto de trabajo, donde «si quieres que salgan las cosas bien, ya las hago yo». Seguro que te reconoces en estas frases si eres el que padece cargas mentales o conoces a alguien así que luego vive dominado por el estrés.
Para solucionar este problema, tienes que trabajar la confianza en los demás. Seguro que estás rodeado de personas más capaces de lo que imaginas. Y puede ser que esas personas aún no hayan tenido la ocasión de desarrollar su potencial por las limitaciones que precisamente tú les pones y que, además, te generan estrés por sobrecarga de trabajo y responsabilidades.
Confía en los demás y aprende a soltar. No es algo que debas hacer de la noche a la mañana. Quizás te sientas más cómodo llevando a cabo esta práctica de forma gradual, o acompañando a tus subordinados de trabajo o personas de tu ámbito familiar en los primeros días que desempeñan algunas de las tareas que tú asumías.
Delegar no es perder poder y reconocimiento. Delegar demuestra confianza en los demás y también en uno mismo. Un buen líder, tanto en su trabajo como en su vida personal, tiene la capacidad de enseñar con eficacia a las personas que le rodean, y eso se traduce en un entorno eficiente, equilibrado y marcado por la confianza.
Acudir a un profesional
Si los consejos que te hemos dado resuenan contigo pero no te sientes capaz de ponerlos en práctica por ti mismo, es muy aconsejable que recibas ayuda profesional.
Un psicólogo especializado en la gestión del estrés y la ansiedad te puede ayudar enormemente a definir las situaciones que te están provocando cargas mentales con el objetivo de obtener un plan de acción adaptado a tu caso concreto.
Cada vez son más las personas que mejoran su vida acudiendo a un psicólogo online. Si necesitas ayuda, en este portal contamos con un equipo formado para la gestión de problemas de estrés y cargas mentales. Recuerda que tienes acceso a una sesión gratuita y sin compromiso en la que puedes compartir tu caso para obtener una primera valoración sin coste alguno.
Conclusiones
Las cargas mentales son un problema típico de la sociedad actual. En una cultura marcada por la rapidez, la falta de conciliación familiar y las falsas aspiraciones con las que nos acostamos mirando las redes sociales, el ruido mental es el principal protagonista de nuestros pensamientos.
Nos exigimos más, proyectamos permanentemente lo que deseamos, revivimos lo que hemos hecho mal, desconfiamos de los demás y, entre tanto, nos olvidamos de vivir.
Aliviar las cargas mentales implica aprender a vivir en el ahora, tomar plena consciencia de nuestras acciones cotidianas y asumir que, probablemente, no somos tan imprescindibles como creemos.
Sabemos que estas reflexiones son difíciles de aplicar en nuestra vida. Por ello, te invitamos a que hables con unos de los psicólogos online a los que tienes acceso a través de este portal. Nuestra vocación por acercar este necesario cambio de conciencia a los demás nos motiva a ofrecerte un servicio de psicología profesional y seguro a precios accesibles.
Queremos ayudarte.
Te esperamos y deseamos lo mejor.
Los consejos y recomendaciones de este artículo tienen un carácter divulgativo y en ningún caso sustituyen el diagnóstico y tratamiento de un Psicólogo titulado. Si estás atravesando un momento de crisis en tu salud mental, te recomendamos que pidas ayuda profesional.

