Cuando alguien se plantea cómo gestionar emociones negativas es muy probable que esté atravesando una fase de desbordamiento por miedo, rabia, culpa o tristeza.
En este artículo pretendemos ofrecerte una guía práctica para que aprendas a controlar las emociones negativas y recuperes el equilibrio perdido.
Nuestro objetivo es invitarte a una reflexión que te ayude a identificar estas emociones. Además, queremos que comprendas qué situaciones las están detonando, por qué razón y qué mensaje se oculta detrás de este estado que ahora te produce malestar.
¿Qué son las emociones negativas?
Las principales emociones que entendemos como negativas son el miedo, la tristeza, la rabia y la culpa, con todos sus matices y derivaciones. La razón por la que asumimos estas emociones como negativas es obvia: todas nos producen malestar.
Sin embargo, es conveniente reflexionar acerca de por qué estas emociones aparecen. Experimentar cualquiera de las emociones negativas que hemos nombrado de una forma intensa y continuada implica que un área de nuestra vida necesita una especial atención.
Por esta razón, las emociones negativas son sistemas de alerta que nos expresan la necesidad de corregir algún aspecto de nuestro comportamiento y forma de pensar. También es posible que estas emociones tengan lugar como resultado de un bloqueo emocional que no hemos solventado y aún vive en nuestro subconsciente.
En cualquier caso, y a pesar de que la primera reacción suele ser reprimir estas emociones, es importante escucharlas con atención. Lo que se muestra bajo la apariencia de negativo puede ayudarnos enormemente. Y, si escuchamos a tiempo lo que estas emociones nos tienen que decir, podremos evitar problemas mayores como la depresión profunda, la ansiedad y otras afecciones psicológicas más difíciles de tratar.
El error más común: reprimir lo que sentimos
A nadie le gusta vivir dominado por el miedo, sumido en la tristeza o bajo las reacciones incontroladas de la rabia. Las emociones negativas nos llevan a un estado de malestar que de manera casi automática queremos eliminar. Y es posible que aplacar la rabia cuando aparece de forma puntual sea buena opción. Al igual que evadirnos cuando nos sentimos tristes en un día concreto o evitar una situación que nos produce miedo de manera circunstancial.
El problema llega cuando evitamos de forma reiterada situaciones que deberíamos enfrentar; la tristeza se arraiga en nosotros sin dar tregua; reaccionamos de forma iracunda a las primeras de cambio o no sabemos cómo resolver una situación de conflicto que nos produce sentimiento de culpa.
Ante este tipo de casos, es muy común que, al hablar con el paciente, manifieste sus intentos reiterados por reprimir estas emociones. Y es aquí cuando nos situamos ante el error más común a la hora de controlar las emociones negativas.
Reprimir lo que sientes no es una buena solución para superar las emociones que te producen malestar. Es más, actuando de esta manera alimentas la posibilidad de interiorizar de una manera más profunda las emociones negativas, lo que a la postre modifica tu sistema de creencias y deriva en problemas psicológicos mayores.
Cuando detectas que una emoción negativa tiene una presencia en tus sentimientos que va más allá de lo puntual, es importante actuar, ya sea a través de tu iniciativa individual o ayudado por un psicólogo online.
Cómo controlar las emociones negativas: consejos
A continuación, vamos a ofrecerte una guía de consejos que te puede ayudar en tu objetivo de controlar las emociones negativas.
Sin embargo, y como siempre decimos en nuestros artículos de este blog, es aconsejable que hables con un profesional, sobre todo si llevas meses experimentando un estado psicológico negativo.
No obstante, los consejos que vamos a desarrollar son un excelente punto de partida para retomar el equilibrio.
Reconoce lo que estás sintiendo
Tal y como hemos comentado en el apartado anterior, la primera reacción que llevamos a cabo cuando se presenta una emoción negativa es reprimirla. Sin embargo, reprimir lo que sentimos produce que no llevemos a cabo el necesario proceso de reflexión que nos ayude a definir lo que estamos experimentando.
Por ello, es importante que atiendas a tus emociones con la intención de identificar claramente lo que sientes. ¿Es miedo? ¿Es decepción? ¿Quizás culpa?
Aunque pueda parecer un ejercicio sencillo, lo cierto es que las emociones no son tan fáciles de definir. En ocasiones la persona confunde lo que siente, lo que acrecienta la dificultad de encontrar soluciones eficaces.
Un buen ejercicio para identificar la emoción negativa que prevalece en ti es escribir lo que sientes. Cuando escribimos nos forzamos a poner en orden nuestros pensamientos, y esto implica atender de una manera más profunda a nuestras emociones. De este modo, llevar a cabo un diario de tus emociones te puede ayudar enormemente a esclarecer la emoción que te está causando el malestar que experimentas.
Da espacio a la emoción sin juicio
Una vez has identificado la emoción negativa que domina tu estado psicológico, es momento de observarla sin juicio.
En lugar de reprimirla o evadirte con la intención de escapar de lo que sientes, permite que la emoción se exprese sin juzgarla.
Esto implica no tomar reacciones impulsivas. Por el contrario, observa con sosiego qué pensamientos y sensaciones van ligados a esta emoción.
De esta forma, cuando has aceptado lo que estás sintiendo, te predispones de una forma adecuada al siguiente consejo que vamos a indicarte.
Escucha lo que la emoción te quiere expresar
Decíamos en la introducción que para gestionar las emociones negativas de una forma adecuada es importante atender al mensaje que nos quieren transmitir.
Y es que de toda emoción que nos produce malestar subyace un aprendizaje que nos impulsa a mejorar como personas.
Puede que tu miedo a una situación que se repite te quiera comunicar que debes abandonar tu zona de confort; quizás tu rabia incontrolada quiere expresarte la necesidad de cultivar tu paciencia en determinadas situaciones; y también es posible que la culpa quiera fomentar en ti una actitud abierta al diálogo para resolver las situaciones de conflicto que ahora mismo atraviesas.
Sea como fuere, es de vital importancia descubrir aquello que las emociones negativas nos quieren expresar de nosotros mismos. Este es el punto idóneo para, a continuación, tomar decisiones en la dirección correcta.
Actúa de forma consciente
Cuando hemos realizado el recorrido que hemos planteado en los consejos anteriores, ya estamos en el lugar adecuado para romper los pensamientos y conductas que realizamos de forma automática.
Si ya sabes qué emoción negativa prevalece en ti, la has dejado espacio sin juicio y has logrado descifrar lo que te tenía que decir, ahora debes pensar y actuar de forma consciente.
¿En qué se traduce pensar y actuar de forma consciente? En no actuar de forma impulsiva y sin que medie la razón. Cuando te asalte la emoción negativa no huyas de ella y no reacciones alocadamente. Ahora ya sabes que esta emoción viene para impulsarte a mejorar. Así que debes darte un espacio para pensar de forma sosegada y tomar decisiones que remen a tu favor.
No tienes que hacerlo solo
Es posible que al leer esta guía de consejos te sientas abrumado y no sepas llevar a cabo de forma correcta estas propuestas.
Además, estos consejos se ofrecen de forma genérica pero puede que tu caso concreto tenga implicaciones de mayor calado en las que estas recomendaciones sean insuficientes.
En base a lo expuesto, es posible que la mejor ayuda para ti sea contactar con un profesional. Si quieres dar este paso, en Psicólogos Online Baratos te damos acceso a un equipo de psicólogos online con años de experiencia en gestión emocional. Además, todos los profesionales que vas a encontrar en este portal trabajan a un precio accesible que posibilita el acceso a un servicio psicológico profesional y seguro a cualquier persona que lo necesite.
Conclusiones
En este artículo hemos afrontado el reto de explicarte cómo gestionar emociones negativas de una forma accesible y de fácil entendimiento.
Las recomendaciones que te hemos ofrecido se pueden resumir en las siguientes ideas principales:
- No reprimir lo que sientes.
- Dar espacio sin juicio a tu emoción.
- Atender al mensaje que la emoción negativa te quiere expresar.
- Actuar de forma sosegada y consciente.
Cuando somos capaces de llevar a cabo esta hoja de ruta, experimentamos una sensación de paz y liberación que nos conducen al equilibrio.
El objetivo no es suprimir las emociones negativas, ya que son un sistema de alerta necesario para nuestro crecimiento personal. El reto debe ser integrarlas sin juicio y con una actitud constructiva.
Como es lógico, toda persona atravesará momentos en los que las emociones negativas lo desborden. Sin embargo, controlar estos procesos para que no arraiguen en nuestro estado del ser es de vital importancia para vivir en plenitud.
Esperamos que este artículo te haya inspirado en tu propósito de afrontar la vida de una manera consciente y positiva.
Y por supuesto, si necesitas hablar con un profesional, tienes las puertas abiertas a una primera sesión gratuita y sin ningún compromiso.
Te esperamos y deseamos mejor.
Los consejos y recomendaciones de este artículo tienen un carácter divulgativo y en ningún caso sustituyen el diagnóstico y tratamiento de un Psicólogo titulado. Si estás atravesando un momento de crisis en tu salud mental, te recomendamos que pidas ayuda profesional.

