¿Una persona tóxica te puede enfermar? La respuesta es contundente, sí. Cuando en tu entorno hay una persona tóxica puede llevarte a un estado de malestar emocional que desemboque en enfermedad física.
Por esta razón, en este artículo vamos a tratar este asunto que tanto interés genera en muchas personas.
Nuestra intención es profundizar en el tema y, sobre todo, ofrecerte consejos que te puedan ayudar cuando tienes una persona tóxica en tu vida e, incluso, forma parte de tu familia y no te puedes alejar sin más.
Las personas tóxicas tienen la capacidad de bajar tu nivel de ánimo y contagiarte su pesimismo, estrés y/o negatividad. Como es bien sabido, la salud mental tiene un impacto directo en nuestra salud física. Por ello, vivir cerca de una persona tóxica puede tener consecuencias negativas en tu vida. Para tratar este tipo de situaciones, la terapia online es un recurso efectivo y mucho más económico que las sesiones presenciales. Cuéntanos tu caso, tenemos a los psicólogos online económicos y mejor preparados que vas a encontrar en internet. Además, la primera sesión es gratis y sin compromiso:
Persona tóxica: significado
En primer lugar, vamos a definir qué es una persona tóxica, ya que este término ha cobrado gran protagonismo en los últimos tiempos. Sobre esta cuestión, conviene ser cauto ya que hay una tendencia generalizada a definir como persona tóxica a todo aquel con el que no tenemos afinidad.
Y no, no se trata de definir de esta manera a una persona sin más. Considerar a alguien tóxico sin justificación puede herir sus sentimientos y provocar heridas emocionales de forma inmerecida.
Hablamos de persona tóxica cuando alguien mantiene una conducta negativa de forma continuada y tiene la capacidad de proyectar su visión pesimista de la vida, miedos y ansiedad hasta el punto de drenar la energía de las personas que lo rodean.
Señales de que una persona es tóxica para ti
Antes de entrar a definir qué señales son típicas de una persona tóxica, es importante reparar en el añadido del encabezado «para ti».
Como hemos indicado en el epígrafe anterior, conviene ser muy cauto a la hora de calificar a los demás como «tóxicos». Puede que una persona sea tóxica y, además, no tenga la más mínima intención de modificar su conducta. Pero también es posible que alguien que actúa de forma tóxica lo haga porque no sabe gestionar sus emociones y, en el fondo, sí le gustaría cambiar su forma de ser.
En cualquier caso, vamos tratar las señales que indican que alguien, ya sea de forma deliberada o no, tiene una conducta que para ti es tóxica. Más adelante, te daremos consejos sobre cómo tratar a estas personas.
Te sientes agotado/a tras hablar con esa persona
Esta es la señal más importante e inequívoca de que una persona es tóxica para ti. Si después de hablar o compartir un rato con alguien sientes que tu energía se desvanece y te encuentras peor físicamente, lo que refuerza la tesis inicial de este post, cuando afirmábamos que una persona tóxica te puede enfermar, es probable que esa persona sea nociva para ti.
Puede que al leer esto sientas la necesidad de alejarte sin más de esa persona. Y quizás sea necesario. Pero antes de tomar decisiones drásticas, te recomendamos que leas este artículo hasta el final.
Todo lo malo le pasa a él/ella
¿Te ha ocurrido que hay ciertas personas de tu entorno a las que siempre les ocurren todas las cosas malas? Seguro que ahora mismo te ha venido una persona a la cabeza. Todos tenemos a alguien así en nuestras vidas.
Y es que el universo, además de físico, es pura energía. Nuestro estado de ánimo tiene la capacidad de proyectar -y atraer- determinadas circunstancias a nuestra vida terrenal. Por este motivo, no es de extrañar que alguien que siempre piensa, vive y expresa negatividad sea un imán para que ese tipo de vivencias se repitan sin cesar en su día a día.
¿En qué te afecta esto? En que ese aura energética te impregne a ti cuando no sabes protegerte y absorbes sin más, en modo automático y sin filtro, la energía negativa de esa persona. Y sí, aquí nuevamente tiene presencia la salud física. Los relatos sobre enfermedad y pesimismo tienen la capacidad de impactar nuestras emociones hasta el punto de hacernos sentir realmente mal y somatizar ese tipo de sensaciones.
Por eso, es importante que aprendas a relacionarte con personas así, como veremos en la sección de consejos.
Se muestra inestable emocionalmente
Una persona que actúa desde el equilibrio emocional no suele tener reacciones exageradas y tremendistas de forma cotidiana.
Sin embargo, también es habitual en las personas tóxicas que su forma de asumir los contratiempos de la vida sea a través de reacciones desmesuradas.
Para estas personas todo es un tremendo drama, incluso adversidades que, bien analizadas, pueden ser un problema cotidiano.
Controlan y manipulan
Las personas tóxicas comparten el rasgo de ser tremendamente controladoras y llevarte a su terreno emocional -y conductual- a través del chantaje emocional.
Este tipo de personas son especialistas en reducir tus expectativas sobre determinados eventos que para ti son ilusionantes. Puede que ahora te preguntes, ¿y por qué hacen esto? Para rebajarte a su nivel y promover en ti un tipo de conducta acorde a su visión de la vida.
A una persona tóxica le incomoda que te muestres ilusionado y optimista ya que esta actitud pone de relieve sus defectos. Por esta razón, intentará eliminar tus buenas intenciones y esperanzas sobre las cosas que te motivan y sí, esto, como es lógico, también promueve que puedas manifestar problemas físicos.
Tienen envidia y compiten contigo
Un rasgo también muy típico de una persona tóxica es la envidia, emoción tremendamente negativa que produce en este tipo de individuos una competencia insana con las personas de su entorno.
Este rasgo, propio de una personalidad tóxica, es muy común en el ambiente laboral. Si uno de tus compañeros de trabajo tiende a desmerecer tus logros con la pretensión de hacerse notar por encima de ti, puede ser un claro síntoma de lo que se denomina persona tóxica en el trabajo.
Consejos cuando tienes a una persona tóxica cerca de ti
Ahora que hemos repasado las señales que te pueden ayudar a detectar a una persona tóxica, llega el momento de tomar acción. A continuación, te vamos a dar una serie de consejos que te pueden ayudar a tratar a una persona tóxica, ya sea porque es un miembro de tu familia, un amigo o compañero de trabajo.
Actúa desde el equilibrio
Este consejo puede ser un punto de partida positivo para comprobar hasta qué punto puedes impactar de una forma beneficiosa en esa persona que has detectado como tóxica en tu vida.
En lugar de caer en su pozo de negatividad muéstrate equilibrado y neutral ante su continuo pesimismo e invítale, a través de pequeñas píldoras, a ver las cosas de una forma diferente.
No se trata de mostrarte tremendamente efusivo de la noche a la mañana, pues esto puede descolocar a la persona y tu buena intención de ayudarla se puede desvanecer.
Como decimos, intenta minimizar su negatividad y catastrofismo desde una actitud calmada y neutral. Lo importante es que no entres en su terreno y, sobre todo, que sus palabras no promuevan emociones negativas en ti.
Si a través de esta actitud consigues que esa persona, poco a poco, se comunique contigo desde una perspectiva más sana y equilibrada, quizás logres ser ese ejemplo de mesura que necesita y de este modo motivar que vea la vida de otra manera.
No interiorices lo que esa persona proyecta
Es muy importante que, como decíamos en el punto interior, no caigas en el juego emocional de negatividad que la persona tóxica proyecta.
Como dicen muchos autores dentro de la corriente de pensamiento de la nueva era, la emoción es el lenguaje que construye la realidad. De acuerdo a esta idea, si la persona tóxica consigue despertar en ti emociones de miedo, ansiedad o tristeza, estás abriendo la puerta a eventos negativos en tu vida.
En lugar de empatizar con el discurso de esa persona desde el plano emocional, escúchala pero de una forma muy aséptica, es decir, sin entrar en las sensaciones de lo que te cuenta.
Esta práctica es muy poderosa y cuando la realizas de forma continuada pueden pasarte dos cosas: que la persona cambie su discurso contigo o que se aleje.
Si esa persona se tiene que ir, quizás sea lo mejor
Las dos reflexiones anteriores tenían como finalidad promover un cambio de conciencia en el otro minimizando el daño emocional, y en consecuencia físico, que pueden causarte. Estos consejos son valiosos, sobre todo, para aplicar con personas de tu familia o amigos muy cercanos ya que damos por hecho que con estas personas no quieres tomar distancia sin haber intentado ayudarlas previamente.
Sin embargo, cuando ya tienes la inteligencia emocional de detectar a una persona tóxica desde los primeros síntomas, quizás lo más inteligente es tomar distancia antes de que la relación avance.
Cuando se trata de un familiar o persona de tu entorno a la que no puedes dejar de ver, tienes que minimizar enormemente el impacto emocional que genera en ti. Si eres incapaz de manejar la situación, en este caso no queda más remedio que tomar distancia, reduciendo tu tiempo con esa persona e, incluso, dejándola ir de tu vida.
Sabemos que alejarte de una persona no siempre es fácil, pero si esa relación te está causando estrés, tristeza e incluso depresión, debes priorizar tu salud, tanto emocional como física. Si crees que necesitas ayuda en este proceso, el consejo de un profesional te puede ser de gran utilidad para manejar la situación de la mejor forma posible.
Conclusión
Comenzábamos este artículo con una pregunta ¿puede una persona tóxica enfermarte? A lo largo de estas líneas ya hemos visto cómo las prácticas típicas de una persona con este problema sí pueden llevarte a un estado emocional que derive en enfermedad física.
En una conferencia reciente, el Dr. Manuel Sans Segarra, conocido por sus aportaciones en el ámbito de la supraconciencia y las ECM (experiencias cercanas a la muerte) afirmaba que desde el punto de vista cuántico la mayor parte de las enfermedades tienen un origen mental. Dando por válida esta afirmación, no nos debe extrañar que una persona tóxica, dada su capacidad de influir de forma negativa en nuestra salud mental, tenga una tremenda capacidad de enfermarnos.
Por ello, es muy importante que cultives tu inteligencia emocional e interactúes con estas personas desde una neutralidad que impida que su discurso negativo penetre en ti.
Como hemos repasado, hay personas con las que merece la pena hacer este esfuerzo a fin de comprobar hasta qué punto podemos promover un cambio de conciencia en ellas. Sin embargo, también hay personas que no están dispuestas a realizar ese esfuerzo. Si es el caso, dejarlas marchar puede ser la diferencia entre un estado emocional y físico positivo o verte abocado a su corriente de pesimismo y malos eventos.
Si hay una persona tóxica en tu vida y no sabes bien cómo manejar la situación, nuestros psicólogos online están para ayudarte. Reserva una primera consulta gratuita y sin compromiso y comprueba todo lo que podemos hacer por ti.
Te esperamos y deseamos lo mejor.
Los consejos y recomendaciones de este artículo tienen un carácter divulgativo y en ningún caso sustituyen el diagnóstico y tratamiento de un Psicólogo titulado. Si estás atravesando un momento de crisis en tu salud mental, te recomendamos que pidas ayuda profesional.

